viernes, 28 de marzo de 2014

CAPITULO I HAGASE TU VOLUNTAD



CAPITULO I

HAGASE TU VOLUNTAD


 1. — Habéis visto, ¡OH, BUDHA!, A esos seres inefables que en el mundo de la Voluntad se inclinaban reverentes ante la majestad del PADRE.

 2. — Hágase tu voluntad. ¡OH! DIOS MÍO así en la tierra como en el cielo...

 3. — “Padre mío, si es posible pasa de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”.

 4. — La voluntad debe arrodillarse ante el INTIMO.

 5. — La voluntad debe humillarse ante la majestad del PADRE.

 6. — Si queremos Crístificar al cuerpo de la Voluntad, debemos hacer la voluntad del PADRE así en la tierra como en los cielos...

 7. — EL PADRE Y EL HIJO son UNO, empero el HIJO rebelde es débil ante la majestad del PADRE.

 8. — La Voluntad Cristo, es poderosa, porque sólo hace la voluntad del INTIMO, así en la tierra como en los cielos.

 9. — Cuando la voluntad quiere actuar independientemente, sin hacer la voluntad del PADRE, es voluntad débil.

10. — Debemos ceñir sobre nuestras sienes la Corona de espinas del Maestro.

11. — La corona de espinas, simboliza la VOLUNTAD CRISTO.

12. — La Voluntad Cristo, es omnipotente, porque sólo hace la voluntad del INTIMO, así en la tierra como en los cielos.

13. — Cuando la voluntad humana se opone a la voluntad del PADRE, comete un delito de LESA majestad contra el Intimo.
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