CAPITULO LIV
1. — Debemos hacer la Voluntad del Padre,
porque el Hombre es vano y necio.
2. — Realmente la conciencia Humana es vana.
La vida personal es vana, la ciencia humana es vana, la razón es ilusoria. Los
afectos humanos son ilusorios.
3. — Lo único real es el ABSOLUTO.
4. — El ABSOLUTO se expresa como movimiento
impersonal.
5. — El Gran Aliento del Absoluto, arrastra a
las multitudes humanas, como hojas secas de verano.
6. — Las multitudes son hojas arrastradas por
el viento terrible del Absoluto.
7. — El Hombre no sabe nada, porque el único
que sabe es el Absoluto.
8. — La Mente y la personalidad Humana, con
todos sus afectos y cariños nos tienen encadenados a las ROCAS del dolor y la
amargura.